La pasada semana la Reserva Federal llevó la sorpresa a los mercados, anunció que para 2023 se harían subidas de los tipos de interés, y fue sorpresa porque ha sido raro estos últimos años ver tomar medidas prudentes a los bancos centrales.

Si el lector ha venido siguiendo los artículos de macro que publicamos cada semana, podrá haber intuido de manera muy sencilla las consecuencias que tienen estas medidas, subida del dólar y bajada del oro.

Sube el dólar porque el hecho de que suban los tipos de interés (se conoce generalmente a estos como el “precio del dinero”) hace que no pierda tanto poder adquisitivo como consecuencia de la inflación y, por tanto, los inversores lo vean de forma más sólida.

Sin ir más lejos, el día que se anunciaron las medidas, esto le pasó al dólar estadounidense:

 

Por el contrario, esto fue lo que le pasó al oro, que llegó a perder los 1800 dólares (recordemos que estos activos suelen verse correlacionados negativamente, es decir, que a una mayor debilidad del dólar el precio del oro puede aumentar por ser visto como la alternativa para preservar el valor).

Sin embargo, no deberíamos interpretar estas medidas como una solución completa. La inflación en Estados Unidos ha llegado a niveles del 5% anual y no parece que esos niveles se vayan a reducir, por lo que las medidas a tomar por la Reserva Federal deberían ser más contundentes, de lo contrario, volveremos a ver desconfianza en el dólar y otro repunte de los metales preciosos.

El Gobierno de España apuesta por las CBDC.

Hace poco salió la noticia de que se iba a impulsar la creación de un Grupo de Estudios para evaluar la posible implantación de un euro digital como moneda pública digital (porque nos sobra el dinero para gastarlo en estos proyectos). No obstante, los argumentos esgrimidos rayan en la más pura ignorancia de sistemas monetarios y financieros. En primer lugar, califican al dinero depositado en un banco de “dinero puramente privado y más inseguro”. Resulta que el dinero creado por el BCE ahora es dinero privado, cuando uno lee esto inmediatamente debería cortar de raíz, pues la ignorancia/mala fe (no sé qué debería preocupar más) mostrada por los que han propuesto esto alcanza límites insospechados. Uno sigue y lee “frente a ello surge la posibilidad de crear un dinero público digital, intangible y perfectamente utilizable para realizar pagos electrónicos, pero en este caso respaldado por el Estado”. ¿Acaso el dinero en depósitos denominado en euros no está “respaldado por los estados”? Posteriormente hablan de que al tener un ciudadano el depósito con el banco central “plantea la posibilidad de un control directo de la cantidad de dinero, un dinero digital público”. Aquí está una de las claves, imprimir dinero como si no hubiera mañana (No sé cómo no se le ha ocurrido a nadie antes) y como el mecanismo de inyección de dinero sería mucho más directo, prepárese para niveles de inflación mucho más altos. Respecto a que las autoridades tengan acceso a todas y cada una de nuestras transacciones comentan que los datos estarán “ajenos a explotación comercial”. Vamos, que sólo lo explotarán las autoridades, podemos quedarnos tranquilos, seguro que en China no pueden ser más felices con esto.

Dicen, al más puro estilo de Aló Presidente, que el dinero digital “implicaría la recuperación del dinero como bien público, más estable y bajo control democrático al estar bajo el control de un banco central como autoridad monetaria”. Han tenido que venir ellos para explicarnos de una vez por todas, que el dinero actual no es público, y que, su control dependía de no sé, digamos el Dios Ra. En definitiva, más que fruto de un razonamiento serio y consensuado, parece resultado de un afán por derrochar recursos del erario público en otro proyecto que, como la Agencia 2030 (o 2050, ya no sé por qué año vamos), sólo se nutre de palabras que suenan bien y una cursilería repelente y que no va a llegar a ningún lado.

Bitcoin: Paraguay puede ser el siguiente.

Se presentará en breve en las cortes de Paraguay una ley que de a Bitcoin el trato de moneda de curso legal del mismo modo que lo ha hecho El Salvador, como así lo anunció Carlos Rejala, diputado de las cortes.

Si se llegase a aprobar sería un paso más de la criptomoneda al ser aceptada en otro país como moneda de curso legal y, para cosas como por ejemplo el pago de impuestos.

No obstante, parece que el precio ya no refleja de manera positiva este tipo de noticias y se preocupa más por determinados bulos o cualquier afirmación de un personaje público antes que por la implantación como moneda de curso legal en un país.

Inflación en Europa: Más baja que en EEUU pero puede convertirse en un problema.

La pasada semana se conocieron los datos de inflación tanto en la UE como en la propia eurozona.

Estos datos son más bajos que en Estados Unidos debido a una recuperación más lenta, a mercados más rígidos y a una tasa de paro mayor. Concretamente, alcanzó el 2% en la Eurozona (países que usan el euro como moneda) y un 2.3% en la Unión Europea.

Para ponernos en situación, estos datos el año pasado eran del 0.1% y 0.6% respectivamente.

España se sitúa por encima de la media, alcanzando un 2.4%, se ha visto reflejado sobre todo en los aumentos de precio de la electricidad, los mayores de la historia. Se especula con una posible bajada del IVA de la electricidad como respuesta a los grandes incrementos de precios sufridos.

El dólar sube como respuesta a la FED.

Como comentamos anteriormente, el dólar ha ganado mucho terreno, y lo ha ganado frente a otras monedas como el euro, donde el tipo de cambio ha bajado hasta niveles por debajo de 1.20 dólares por cada euro. Si la Reserva Federal continúa con estas políticas, el dólar seguirá fortaleciéndose frente a otras monedas.

En cambio, otros bancos centrales siguen sin moverse, ni el Banco de Japón ni el BCE se plantean empezar a retirar los estímulos o a subir tipos de interés, con lo cual es posible que tanto el yen como el euro sigan debilitándose, más aún si sus economías siguen sin recuperarse rápido.

Mala semana para las materias primas: No sólo cae el oro.

El oro fue quien lideró la caída de las materias primas, que ha llegado a recortar muchos meses de ganancia en unas solas sesiones. Sin embargo, no ha sido el único perjudicado, por ejemplo los futuros del paladio cayeron más de un 10% y los del platino un 7%.

El petróleo también sucumbió al anuncio de la Fed, perdiendo más de un 2% el jueves y continuando las pérdidas la sesión del viernes. En el siguiente gráfico se puede observar la caída de la sesión del jueves.

 

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